Un joven cubano de 25 años, identificado como Abraham Carmenate Hervás, murió este 8 de agosto en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, tras presunta falta de atención médica.

La información, difundida por el periodista Yosmany Mayeta, indica que el recluso padecía de epilepsia y esto no importó en dicho penal para someterlo a malos tratos y desatención.

En varias ocasiones, Carmenate Hervás fue trasladado al Hospital Provincial por crisis de esta enfermedad. Sin embargo, lo devolvían a la prisión y le negaban licencia extrapenal por enfermedad.

En la madrugada de este viernes, el joven tuvo otra crisis de epilepsia. Las autoridades de Boniato le administraron un medicamento y lo dejaron tirado en el piso, sin mayor atención.

Horas después, el recluso falleció y hasta el momento, el régimen no se ha pronunciado por el caso ni ha confirmado las causas de la muerte.

“Lo dejaron tirado como un perro”, denunciaron este viernes sus familiares.

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Durante 2025, el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC) subregistra al menos 23 muertes bajo custodia en la isla.

Durante 2024, al menos 52 reclusos murieron en las cárceles cubanas, según el subregistro público del CDPC.

La plataforma añade que la información de este informe representa un subregistro de los eventos y víctimas reales, debido a la opacidad sistemática del régimen cubano, que se niega a transparentar información oficial sobre su sistema penitenciario.

Las causas más frecuentes de estos fallecimientos son la falta de atención médica y fuertes golpizas por parte de funcionarios de las cárceles.