La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor del preso político cubano Juan Enrique Pérez, quien lleva meses enfermo de tuberculosis, sin atención médica adecuada.

Precisamente este miércoles trascendió que Pérez fue llevado del hospital Nacional de Reclusos, donde se encontraba, a un destacamento de la prisión de máxima seguridad Combinado del Este, en La Habana, a pesar de continuar con este grave padecimiento.

El activista Marcel Valdés añadió en su denuncia que la vida de Pérez corre grave peligro.

Sobre las medidas cautelares, la CIDH apuntó que el recluso "se encuentra en una situación de gravedad y urgencia, dado que sus derechos a la vida, integridad personal y salud corren riesgo de sufrir un daño irreparable en Cuba".

El organismo internacional mencionó sus padecimientos de salud anteriores, sumados a la tuberculosis, que no están siendo atendidos en el sistema penitenciario.

Lo anterior se suma a la represión sostenida en su contra durante estos más de cuatro años de encarcelamiento político.

Por último, la Comisión solicitó al Estado cubano que adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida, integridad personal y salud del preso político; que implemente las medidas necesarias para que sus condiciones de detención se adecúen a los estándares internacionales aplicables; realice de manera inmediata una valoración médica integral sobre su estado de salud; e informe sobre las acciones adelantadas a fin de investigar los presuntos hechos que dieron lugar a la presente resolución y así evitar su repetición.

Juan Enrique Pérez ha sido víctima de múltiples violaciones en prisión, que incluyen golpizas, torturas, negación de atención médica, traslados y reclusión en celdas de aislamiento. En varias ocasiones ha realizado huelgas de hambre y protestas con carteles dentro del penal. Incluso, se ha cosido la boca como forma de exigir que se respeten sus derechos.  

Pérez fue condenado a 8 años de prisión por su participación en las protestas del 11J en el poblado de Vegas, municipio Nueva Paz. Le acusaron de los supuestos delitos de desacato, desórdenes públicos y sabotaje. 

Desde julio anterior su salud se ha deteriorado notablemente y se encontraba ingresado desde agosto en el hospital del Combinado del Este.

Anteriormente permanecía recluido en la cárcel de Melena del Sur, en Mayabeque.